Las Principales líneas de acción que Espacios Naturales desarrolla, en coordinación con la comunidad Lacandona, con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y con la Procuraduría Federal de Protección al ambiente, son las siguientes:
  • Construcción, rehabilitación y mantenimiento de estaciones de campo que permitan la presencia permanente de personal técnico, de vigilancia y de investigación.
  • Contratación y capacitación de personas de la localidad para que lleven a cabo distintas actividades en apoyo de los proyectos de conservación.
  • Realización de investigaciones y estudios que permitan conocer y comprender mejor el funcionamiento de un ecosistema tan complejo como es la selva tropical húmeda, y de las especies de plantas y animales que la integran, logrando hacer más eficientes las acciones de protección y de uso sostenible de recursos naturales, con una visión de largo plazo.
  • Monitoreo y recuperación de especies consideradas amenazadas o en peligro de extinción.
  • Apoyo operativo y logístico a las autoridades en las acciones de vigilancia y monitoreo para la RBMA.
  • Desarrollo de proyectos alternativos para el aprovechamiento sostenido y diversificado de los recursos naturales que la selva ofrece, con los ejidos y las comunidades colindantes a la RBMA y que están legalmente establecidos.
  • Apoyo a los indígenas lacandones para el desarrollo de servicios turísticos vinculados a un uso no destructivo de la selva.
  • Ejecución de programas de capacitación, educación ambiental y difusión que permitan integrar a la población local, regional y nacional en el quehacer de la conservación de la RBMA y de las especies de plantas y de animales que la habitan.
 
 

Con base en estas líneas de acción, actualmente se están llevando a cabo diversos proyectos, como la vigilancia de la ribera del río Lacantún y sus afluentes; el monitoreo de la población del cocodrilo de pantano; la protección de nidos de la guacamaya roja; la operación de la Estación Chajul; la operación de la caseta de control y vigilancia del arroyo Miranda; la construcción y operación de la caseta de control y vigilancia del río Tzendales; el apoyo a los criaderos extensivos de mariposas en los ejidos Boca del Chajul, Playón de la Gloria y El Pirú, donde se protegen tres mil hectáreas de selva primaria en terrenos colindantes a la RBMA y se contribuye al incremento del ingreso familiar; apoyo a distintos proyectos de investigación sobre ecología de la selva; edición y publicación de materiales de divulgación sobre la RBMA; mejoramiento de las cabañas de alojamiento para turistas en la población lacandona de Lacanjá - Chanzayab; cursos de capacitación para el personal local que colabora en la operación de estaciones y en las casetas de control y vigilancia, y visitas guiadas de interpretación y educación ambiental en la Estación Chajul para diversos grupos locales y nacionales.

Esto es un ejemplo exitoso de cómo la sociedad, el gobierno y la iniciativa privada pueden sumar sus esfuerzos para lograr conciliar los legítimos intereses de desarrollo de la población local con la necesidad nacional de conservar el patrimonio natural.

 


 

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