Anunciación.- Luces, música, columpios y un gran escenario
fueron parte del espectáculo de Seven Fingers, donde los integrantes
de esta compañía, que son actores, cantantes, bailarines, acróbatas,
músicos, trapecistas, directores y coreógrafos, divirtieron alrededor
de 800 personas beneficiadas de diferentes instituciones, entre
ellas, Kadima AC, Fuego de Vida IAP, Casa del día del Anciano
IAP, Fundación Dar y Amar (Daya) IAP y el Consejo Integral Vecinal
AC.
Con
el fin de llevar alegría a los menos favorecidos y extender sus
actividades de entretenimiento a los sectores más desprotegidos
de la sociedad que no tienen recursos u oportunidad para asistir
eventos artísticos, nació la Fundación CIE, Creamos Alegrías.
Guillermina
Pilgram, directora general de esta fundación, indicó que la idea
es realizar eventos especiales en donde se invita a distintas
asociaciones dependiendo del perfil del espectáculo.
Las
funciones se realizan en parques de diversiones, en teatros o
en autódromos, “es una labor que requiere de todo el apoyo y la
convicción de artistas, de la sociedad civil y de otras empresas,
se invitan a los cantantes que vienen a México a donar un concierto
o espectáculo, en algunas ocasiones por problemas que tengan de
agenda, nos acompañan a hacer un Creamos Alegría pequeño,
como por ejemplo en algún hospital o en alguna casa de asistencia”,
señaló la presidenta.
Cabe señalar que la Fundación CIE tiene acuerdos de colaboración
firmados con la Junta de Asistencia Privada (JAP) del DF, con
Cooperación y Desarrollo, y con organizaciones que aglutinan a
todas las instituciones de asistencia privada y a asociaciones
civiles, que operan en la ciudad, y cuando se tiene la oportunidad
de organizar este tipo de eventos, se contactan para que asesoren
a la Fundación y de esta manera invitar a las instituciones beneficiadas.
Además,
CIE invita a otras empresas que también tienen una gran
trayectoria altruista a que se sumen al evento Creamos Alegrías,
logrando así que el espectáculo sea único y los beneficiados se
sientan contentos y especiales.
Pilgram
señaló que la respuesta de las empresas es positiva, “hemos tenido
acercamiento con ellas y lo más maravilloso es que cada una otorga
lo que tiene, las empresas quieren ayudar pero no saben cómo,
no les hablamos de grandes montos de dinero en efectivo, sino
en especie y así es más fácil, porque cada organización tiene
muy identificado y sólidos sus proyectos de asistencia social
y es complicado que se salgan de ellos”.