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PADRES DE FAMILIA
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Algunos
consejos para evitar el embarazo en adolescentes
Como padres, luchamos para que nuestros hijos
tengan un mejor futuro, una buena educación,
trabajo y desde luego, felicidad. En este
país, ese futuro se ve afectado por un alarmante
índice de embarazos juveniles. Más de 3 cada
5 jóvenes hispanas quedan embarazadas, por
lo menos una vez, antes de los 20 años. Es
un tema delicado pero, ¿quién mejor que nosotros,
sus primeros maestros, para orientarles en
este momento tan importante de sus vidas?
Ellos mismos dicen que prefieren que sus padres
les hablen sobre este tema. Esperamos que
los siguientes consejos le ayuden a guiar
a sus hijos a tomar buenas decisiones en sus
vidas y también, a evitar el embarazo juvenil.
- Tratemos de dejar atrás las ideas anticuadas
que nos impiden comunicarnos honestamente
con nuestros hijos: hablemos con ellos --niñas
y niños--abiertamente sobre el amor, las relaciones
y la sexualidad.
Si usted cree que no es fácil hablarle, no
está solo; hay muchos padres en su misma situación.
Si su adolescente se hace el "sabelotodo",
no se desanime. Lo que ocurre es que a él/ella
se le hace tan difícil tocar este tema como
a usted. La realidad es que sus hijos quieren
que usted sea la persona que les hable. Después
de todo, los padres son los primeros maestros
de sus hijos y por lo tanto, los hijos confían
en los padres.
- Comencemos a hablar sobre la sexualidad
desde temprana edad y con frecuencia.
Desde pequeño, el niño tiene curiosidad por
su físico. Si comienza a explicarle paso a
paso los cambios que ocurren en su cuerpo,
cuando llegue el momento de entrar en detalles
será menos incómodo para los dos. También
puede aprovechar para hablarle de sus sentimientos,
ya que el niño está desarrollándose también
en el aspecto emocional y social: él/ella
está conociéndose a sí mismo y aprendiendo
a comportarse en el mundo que le rodea. No
espere a que su hijo sea grande para tener
una sola conversación. Piense que la vida
es una escuela y que usted, como padre, es
el mejor maestro.
- Supervisemos las actividades de los hijos
sin dejar de entender que ya no son niños,
sino jóvenes adultos que necesitan cierta
independencia.
A esta edad sus hijos pasan de ser niños a
ser adultos. Habrá momentos en que se comporten
como chiquillos, durmiendo con un muñeco favorito
o coleccionando tarjetas de deportes, y habrá
otros en que se rebelen cuando usted comienza
a limitar sus salidas y horarios. Tome en
cuenta que ésta es la etapa más sociable de
los chicos y propóngase a conocer a sus amigos
(recuerde que ellos tienen gran influencia.)
Si usted trata a su hijo de manera justa y
calmada, puede que él/ella comprenda que su
solo interés es el de protegerle.
- Los padres tenemos derecho a saber con
quién salen nuestros hijos.
Cuando un hijo entra en la adolescencia, a
los padres nos toca supervisar su vida social.
Para ello nos vemos obligados a poner ciertas
medidas. A los adolescentes más jóvenes debemos
aconsejarles que salgan con amigos, en grupo.
Y cuando les llegue el momento de salir en
pareja, entonces nos queda recomendarles que
traten de hacerlo con chicos(as) de su misma
edad. Podemos explicarles, por ejemplo, que
las chicas que salen con jóvenes de mucha
más edad se exponen a una presión mayor y
se arriesgan a situaciones peligrosas, como
un contacto sexual no deseado.
- Es bueno que estemos al tanto de lo que
nuestros hijos ven, leen y escuchan.
En la televisión, las revistas y la radio
abundan mensajes que pueden confundir y hasta
perjudicar a los jóvenes. Esté al día con
la información que recibe su hijo y aproveche
para aclararle esos mensajes. A veces un simple
comentario puede servir para iniciar una conversación
importante y productiva.
- Ayudemos a los adolescentes a fijar metas
y a explorar opciones para el futuro.
Pregúntele a sus hijos cuáles son sus intereses,
qué quieren ser, qué quieren lograr. Ayúdeles
a comprender las consecuencias que pueden
tener las cosas positivas --o negativas--
en su futuro. Explíqueles que --especialmente
en este país--una educación o un oficio y
un poco de independencia económica son importantes
si ellos quieren alcanzar sus metas. Explíqueles
también cómo un embarazo prematuro podría
tener efectos negativos, ya que ellos serían
los responsables de atender y proveer para
el bebé. Si usted ayuda a sus hijos a entender
las consecuencias de sus actos, es más probable
ellos que tomen buenas decisiones ahora.
- Tengamos en cuenta que la labor de un
padre nunca termina.
No importa cuál sea su edad; de una manera
u otra, los hijos siempre necesitarán de sus
padres. Cultive una buena relación con ellos,
tratándoles con amor, paciencia y respeto
a través de sus vidas. Recuerde que cuando
los padres y los hijos se llevan bien, comparten
no solamente el cariño sino también una buena
comunicación.
Bibliografía: http://www.teenpregnancy.org/resources/reading/
hispanic/hisptip.asp
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